jueves, 6 de noviembre de 2014

La Heroica de Beethoven

  
  Beethoven representa la apoteosis del clasicismo musical vienés y es el consumador del romanticismo, alguna vez vislumbrado por su maestro Franz Joseph Haydn (y lejanamente por J. S. Bach). Él es el héroe que inspiró a todas las generaciones posteriores de músicos románticos alemanes. Encarnó la imagen del músico sufrido y pesimista, que a pesar de vivir un infierno, nos mostró el cielo con su música. Este enlace los llevará a un documental biográfico sobre él.

  Precisamente esta cualidad idealista del plebeyo de Bonn se muestra en sus ideales: la libertad, hermandad y paz entre todos los hombres. Y queriendo materializar estas nobles ideas, Beethoven se fijó en la figura de Napoleón Bonaparte. Más tarde, al finalizar su composición y al enterarse de la autocoronación del general francés, quitó su dedicatoria de la portada de la partitura.


Manuscrito original de la portada. Según la
leyenda, el nombre de Napoleón fue tachado
 bruscamente por el compositor, después de saber
acerca de su autocoronación como emperador.

  Pero lo que a el alemán le interesaba era el simbolismo detrás de Napoleón, y el resultado después de 2 años (1802-1804) de composición fue la sinfonía nº 3 en mi bemol mayor, opus 55, la llamada Heroica. Nunca se había visto una obra igual; nunca una sinfonía había durado tanto; nunca había exigido un compositor así a los músicos en este tipo de obra. Esta sinfonía es el punto aparte de la música occidental, pues retrata el heroísmo de forma violenta, funesta, alegre y apoteósica (correspondientes a los 4 movimientos de la obra). Exige las cualidades de la orquesta hasta entonces concebida en todas sus facetas, y pone nuevos límites para la música programática.

  El romanticismo puede respirarse desde esta pieza, la cual abre el universo musical del entrante siglo XIX. Ella es la primera prueba de que Beethoven pasó a la posteridad como un revolucionario, un idealista, un pensador: un amante de la libertad. Debajo dejo el enlace a una película de la BBC, que retrata el primer ensayo de la sinfonía en casa del príncipe Joseph Franz von Lobkowitz en 1804.


  -Referencias y Links de Apoyo:

  1. "Sinfonía nº 3 (Beethoven)". Wikipedia. Recuperado de:<< http://es.wikipedia.org/wiki/Sinfon%C3%ADa_n.%C2%BA_3_(Beethoven) >>                                                                        
  2. "Ludwig van Beethoven". Wikipedia. Recuperado de:<< http://es.wikipedia.org/wiki/Ludwig_van_Beethoven >>        
  3. Enseñ-arte, la Historia del Arte para Todos. 16 de Abril de 2009. "La Coronación de Napoleón: Un Retrato de la Francia Imperial". Recuperado de: << http://aprendersociales.blogspot.com/2009/04/la-coronacion-de-napoleon.html >>                                                                      
  4. Sinfonía nº 3 (Beethoven). Partituras y Arreglos del Proyecto Biblioteca Musical Internacional "Ottaviano Petrucci". Recuperado de:<< http://imslp.org/wiki/Symphony_No.3,_Op.55_(Beethoven,_Ludwig_van) >>

martes, 28 de octubre de 2014

  (Este primer post es una bazofia, no tiene más propósito que servirme de práctica para un posterior blog serio. Si por casualidad llegan aquí comenten cuán tonto es este blog.)




Este video da cuenta de las armas que tiene José, el creador de Inventario Films, el cual bebe mucha cerveza.




  Desde los primeros tiempos del Laboratorio Nacional de Los Álamos, en Nuevo México (Estados Unidos), determinada contaminación por radiación no se combatía con farragosos procesos de descontaminación, sino tomando unas simples cervezas.

  El tritio es un isótopo natural del hidrógeno; es radiactivo. El tritio fue producido por primera vez en 1934 a partir del deuterio, otro isótopo del hidrógeno, por Ernest Rutherford. El tritio se descompone por desintegración beta, que si alcanza el interior de nuestro cuerpo puede producirnos cáncer.

  El tritio tiene un montón de maneras de entrar en el cuerpo. Puede contaminar el agua que bebemos, o el aire que respiramos. Una vez en el cuerpo, se incorpora a los líquidos de nuestro cuerpo. De modo que una manera eficaz de evitar la contaminación consiste en hacer circular los líquidos del cuerpo para expulsar los contaminados.

  Ésta es la razón de que muchos de los científicos de Los Alamos que trabajaron con tritio se dirigieran a un bar y se tomaran una bebida. La cerveza es un diurético, lo que favorece la expulsión del líquido fuera del sistema, lo que permite descontaminarte mientras disfrutas. Sin embargo, para aquéllos que no les gusta la cerveza, hay otros diuréticos eficaces como el vino, el café o el té. Todas estas bebidas están recomendadas en las directrices de la Agencia de Protección Ambiental para la seguridad de tritio.

  Por si esto fuera poco, según el el historiador Alex Wellerstein, basándose en el trabajo de 1957 titulado «El efecto de las explosiones nucleares sobre las bebidas envasadas comercialmente», las latas de cerveza eran las menos contaminadas tras un apocalipsis nuclear: la cerveza resiste una liberación de energía equivalente a entre 20 y 30 kilotones de explosivo nuclear.




La cerveza no solo se disfruta con amigos, sino también puede salvar vidas de la radiación. Seguramente también puede salvar la vida de José.